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Hamelia Roelibros: Encuentros bibliófilos

En una de esas visitas relámpago y espontáneas que de vez en cuando hago a la biblioteca, encontré a una especie desconocida rondando inquieta entre las estanterías de libros, como un pequeño animalillo de ojos encerrados detrás de grandes cristales ovalados, aspecto enjuto y expresión reveladora de un incierto sufrimiento. La mujer corría espantada cuando percibía presencias humanas cerca de ella, y se escondía en los rincones más oscuros y ratoniles, poco interesantes. Allí, olisqueaba con aparente placer un ejemplar de su interés, alejada de cualquier interrupción a su ritual. Y como yo me caracterizo por una increíble capacidad de indiscreción cuando me siento esquivado por quien parece temer a la condición humana, entablé una forzosa conversación con la alimaña, envuelta en su desaliñado y polvoriento abrigo, que despedía el mismo perfume que cualquier libro allí depositado anterior al siglo XIX. Por lo que pude comprobar, no resultó tan arisca y huidiza como aparentaba, porque en...

Acerca de 'No ganarás la guerra' ('Fantasía y terror de una mente equilibrada, Gaspar & Rimbau, 2020)

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El argumento de No ganarás la guerra  (incluido en mi primera antología Fantasía y terror de una mente equilibrada , Gaspar & Rimbau, 2020) me vino muy fácilmente a la mente, pero debía tener profundidad, historia, un contexto y un mensaje. Así que me puse a buscar información, que me proporcionó, lo primero de todo, la motivación del protagonista, el soldado. Un solado nazi desertor, un personaje apático con la guerra, incluso pacífico, que no comparte los ideales del Führer ni del partido nazi. Entonces huye, como un cobarde, para cambiar el destino de su vida y empezar de nuevo. Luego está la familia de viejos creyentes , desligados de los ortodoxos. Una joven pareja que en su día también huyó para sobrevivir de la guerra religiosa en el seno de su propia gente, y que encontró en los bosques siberianos la paz que deseaban. La parte religiosa está justificada por mi idea personal de que la religión, la raíz de la creencia y la fe, es la moral , sin el tapiz de la Ig...

Presentación de mi primer libro 'Fantasía y terror de una mente equilibrada' (2020)

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Presentación de mi primer libro, Fantasía y terror de una mente equilibrada (Gaspar & Rimbau Editorial, 2020). Os regalo algunos audios narrados con fragmentos de algunos relatos, anécdotas, etc. Tal y como hice con mi último libro, La rosa de los cuentos (2025) , aquí os traigo un video presentación de mi primer libro, de manera muy escueta y poco espesa, para que profundicéis en el leit motiv y la personalidad de esta primera creación, con algunos fragmentos en audio. 💻 Presentación La rosa de los cuentos (2025) 📦Sitio para adquirir ejemplares: https://marcospalaciosautor.yupopstore.com/ 🎧 Ficción sonora No ganarás la guerra , Terror y Nada Más Gracias por vuestra atención.

Presentación del autor de 'La rosa de los cuentos'

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En esta presentación especial que he grabado para mis lectores, quiero hablar, no solo de mi nuevo libro La rosa de los cuentos , sino de sus intenciones, y desgranar uno a uno los cuentos, con curiosidades y anécdotas. Podéis ver el video en mi canal de YouTube y escuchar en formato audio en iVoox , un poco más abreviado que el video y algunos detalles diferentes.

Hermano Cenizo: Mi narrativa no es actual

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Hace tiempo conocí a un energúmeno escritor que se quejaba de todo. Pero daba gusto oírle. Al final, parecía que todos tenemos algo de él, y algo contra él. He aquí las cosas que me contó. He cometido el grave error de escribir como a mí me gusta. Otras veces, en el pasado, la equivocación ha radicado en imitar a otros. La sensación que queda es que he perdido el tiempo leyendo a mediocres y tomándolos de ejemplo. Algo extraño en mí, que elijo cuidadosamente lo que leo. Pero es bien sabido que, en estas últimas dos décadas, el auge de la autoedición y las plataformas digitales literarias han aumentado considerablemente la creencia de que todo el que escribe algo es, por obligación, alguien. Al tiempo que se populariza la literatura, esta cae en lo banal. Desconozco si existe relación con el muro digital que Internet nos ha impuesto, o va de la mano con el cambio de mentalidad generacional de los que nacieron con el ordenador o el móvil conectados al cordón umbilical. Lo que sí es ciert...

Hermano Cenizo: El ruido de los escritores

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Érase una biblioteca solitaria, vacía de almas y repleta de moho. Ahí estaba yo, y conocí a un impostor. Hermano Cenizo, se llamaba. No era su verdadero nombre, algo dijo sobre no sé qué escritor y no sé cuál personaje. Y ahí empezó su retahíla de maldiciones hacia las redes sociales y la gente que vende su indiscreción por likes .  Hacer lo mismo que los demás es fácil. Cuantos más se suman, la maniobra en cuestión se convierte en el padrenuestro obligatorio en la misa de las redes sociales. Y yo que estoy, más o menos, al pie del umbral, pensando en dar el siguiente paso o no. Perjudicial no será, si tanta gente no deja de hacer ruido constantemente. Pero a mí me gusta el silencio en todos los aspectos. Me resultará difícil olvidar la escena de los hermanos Ceniza, esos que Arturo Pérez-Reverte dejó sueltos en su aventura bibliófila, y a los que de inmediato me incorporé a sus filas enamorado, perdidamente, de su actitud agresiva contra lo mainstream , sin que supieran siquiera q...

El hombre que quiso advertirme sobre el diablo

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Una vez lejana en el tiempo, estaba yo esperando el tren en la estación una noche, sobre las nueve y media, y observé a un señor de unos 50 años pelearse con la máquina de billetes. Entonces, desesperado, me pidió ayuda, pues era el más cercano a él. Me lo agradeció con una actitud de educación poco vista en los últimos años, pero más común en gente de su edad. Muy correcto y amable, sus formas parecían las de la gente de hace décadas, de los años de juventud de los padres y de la madurez de los abuelos. El hombre, hispano, vestía muy bien a la antigua usanza, y portaba un maletín. Bajamos separados al andén, y una vez que llegó el tren, subí al vagón y busqué, como siempre, un lugar tranquilo y resguardado del resto de pasajeros. Cuál fue mi sorpresa cuando este señor se sentó en el asiento frente al mío. Había elegido el espacio de asientos abatibles, y no había caído en la cuenta de que formaba el típico grupo de cuatro asientos enfrentados por parejas. En un principio me molestó su...